
Mirada crítica de Javier Meyer sobre propuesta de reforma constitucional santafesina
Las Rosas Digital

El intendente de Las Rosas y convencional constituyente, Javier Meyer, cuestiona la reforma constitucional de Santa Fe. Sus principales objeciones se centran en el costo de la Legislatura, el supuesto control del Poder Judicial por el poder político, los límites a la reelección y la falta de participación ciudadana en el debate.
La unicameralidad y los costos de la Legislatura
Según Meyer, el debate sobre la unicameralidad, es decir, tener una sola cámara legislativa en lugar de las dos actuales (Diputados y Senadores), "nace básicamente de la parte presupuestaria". El intendente calificó el costo de la actual Legislatura como "una cosa bestial, algo inconcebible, algo que no tiene parangón", al estimar que equivale a "cinco presupuestos de un municipio".
El convencional argumentó que el actual sistema bicameral permite que los legisladores manejen recursos extraordinarios y actúen como delegados ejecutivos, en lugar de centrarse en su tarea de legislar. Meyer afirmó que esta situación lleva a que "repartan guita, se meten en las instituciones, subordinan voluntades y están con el síndrome del emperador".
Críticas a los sindicatos y la justicia
El jefe municipal también expresó su preocupación por la falta de límites a las reelecciones en los sindicatos, a diferencia de lo que se discute para los cargos políticos. "A los sindicatos no le pusieron límite", afirmó, sugiriendo que esto crea un desequilibrio de poder. Meyer mencionó su propia experiencia con juicios relacionados con huelgas que, según él, no avanzan debido a la "compulsión a la huelga" que "fiscales cobardes" no quieren investigar, alegando que el poder político maneja a la justicia.
Sueldos de legisladores y falta de objetividad
Meyer fue contundente al comparar el sueldo de un intendente, que ronda los tres millones de pesos, con el de los senadores y diputados, que, según él, manejan sueldos de "ocho o diez palos", más viáticos y otros "chorros" de dinero. Para él, esta situación impide un debate objetivo sobre la Constitución, ya que los legisladores tienen intereses económicos que pueden influir en sus decisiones. "No tienen ni la más puta idea de lo que están hablando", sentenció sobre aquellos que, a su juicio, legislan sin conocer la realidad de la gestión municipal.
La gente no fue escuchada
Una de las críticas más severas de Meyer es la supuesta falta de participación de la ciudadanía en el proceso de reforma. "Se dijo que se escuchaba a la gente, mentira, no se escuchó a nadie", aseveró. El intendente argumentó que el debate se dio entre "militancia" y "gente de tal o cual partido", pero la mayoría de la población está ajena a lo que sucede. "La gente está afuera y no sabe lo que está pasando acá adentro en su mayor parte", expresó. Meyer concluyó con un llamado a la responsabilidad: "Ojo con lo que hacemos, porque realmente podemos meter la pata y fiero, muy fiero".
Sugerencia para una constitución más justa
Para lograr un proceso de reforma constitucional justo y objetivo, Javier Meyer sugirió una medida radical: "sincerar los costos". Propuso que los convencionales y legisladores dejen de lado los beneficios y cobren un sueldo base, con viáticos y solo dos asesores. Solo así, según su punto de vista, podrán demostrar que no tienen intereses personales que influyan en su labor. "Si no, estamos sentados las personas equivocadas en este recinto y tiene que haber otras que realmente no tengan ningún interés creado en el Estado", concluyó.


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