La esperanza de la 23/24, cosecha y gestión

Opinión 23 de noviembre de 2023 Por Las Rosas Digital
Con definiciones a la vista, miremos hacia la próxima cosecha y avancemos en la gestión comercial. Mercado de Granos: Marianela De Emilio; Ing. Agr. Msc. Agronegocios.
0001_Imagen_de_referencia_21-11-2023

Argentina terminó de atravesar una sequía que se prolongó por tres años, e inició una temporada de “El Niño” que trae lluvias, aunque en muchos casos mucho después de lo esperado, cargadas de expectativas de buena cosecha 23/24.  Hay que poner a la vista volúmenes y precios proyectados, para analizar el aporte del sector agrícola, no solo por cantidad sino por precios que resulten de una correcta gestión comercial. Un nuevo gobierno iniciará su camino presidencial a partir del 10 de diciembre 2023, en medio de una campaña gruesa que promete volumen, y cuya comercialización será crucial para subsanar parte del daño financiero y económico que el quebranto productivo y macroeconómico dejó al país.

Ø  Cantidad:
En el siguiente gráfico puede verse el volumen de cosecha de las últimas tres campañas, atravesadas por uno de los peores ciclos de sequía de la historia argentina, y la proyección de cosecha 23/24, en caso que la superficie de siembra y rendimientos resulten como se espera. La primera y segunda campaña de sequía, la 20/21 y 21/22, tuvo al maíz y al trigo para compensar con volumen la menor producción de soja, y fue la tercera campaña, la 22/23, que recibió el golpe de la sequía en sus tres cultivos, causando el gran recorte observado, superior a 40 millones de toneladas. Por tanto, con rendimientos normales para la actual 23/24, podrían lograrse entre estos tres cultivos, 120 millones de toneladas, volumen que solo sería superado por la cosecha récord de 123 millones de toneladas en la campaña 18/19. 1a

Ø  Precio:
Se calcula el precio promedio de las tres campañas atravesadas por la sequía, considerando precios disponibles durante los meses de mayor comercialización de granos, de abril del año de cosecha a enero del año siguiente para soja, de marzo del año de cosecha a diciembre del mismo año para maíz y de noviembre del año de cosecha a julio del año siguiente para trigo. 2a

Considerando precios promedio y proporción de participación de cada cultivo en el volumen total de cosecha, se logra el precio combinado de los tres granos. Se observa que las últimas dos campañas, 21/22 y 22/23, fueron las que resultaron en precios disponibles altos, más de U$S 300/TN. Los precios para la proyectada 23/24, precios futuros de cosecha al cierre del pasado 17 de noviembre 23 para soja y maíz, y promedio de precio disponible en lo que va de noviembre 23 para trigo 23/24, con 20% de avance de cosecha, resulta en U$S 263/TN, valor casi 13% por debajo del precio de las últimas dos campañas, en caso de sostenerse los precios que hoy muestra el Mercado a Término.

Ø  Precio X Cantidad:
Cuando se hace la simple cuenta de precio por cantidad, se obtiene un estimado del ingreso bruto que habrían recibido los productores en caso de lograr precios y rendimientos promedio en cada campaña. Estos valores son hipotéticos, dado que el ingreso bruto resultara según rendimientos de cada zona y gestión comercial de cada agro empresa. Se observa que el menor ingreso bruto lo obtendría la finalizada campaña 22/23, según se estima en el último tramo del mes de noviembre, con algo más de veinte mil millones de Dólares.  

3c

 El promedio de ingreso bruto de tres campañas de sequía resulta en U$S 28.353 millones, mientras se proyecta un ingreso bruto muy por encima de este promedio para la actual 23/24, con U$S 31.463 millones. Este volumen de dinero será muy tenido en cuenta por todo el país, que atraviesa una profunda crisis financiera y económica. Lograr o superar este resultado proyectado, depende de rendimientos a campo, pero también de la toma de decisiones comerciales de cada productor, frente a la evolución de precios futuros en el mercado de granos.

Ø  Macroeconomía y comercialización de granos:
Habiendo finalizado el período de elecciones presidenciales en Argentina, las reglas de juego, aún no en ejecución, pero si planteadas según las declaraciones de actual Presidente electo, ofrecen algunas certezas respecto al rumbo macroeconómico del país. Con este resultado, el mercado internacional ha reaccionado al alza respecto a empresas argentinas, y comienza una etapa de confianza de parte de inversores, que resultaría en crédito para abordar los primeros meses 2024, previo a la cosecha gruesa argentina. Con esta expectativa, sumado a buenos pronósticos locales de cosecha, es fundamental enfocar la mirada en los precios futuros de los granos que muestra el Mercado a Término. El trigo que, a pesar de su recorte de cosecha no alcanza, a partir de diciembre 23, a precios iguales o superiores a U$S 250/TN, el maíz de ambas fechas de cosecha, temprano y tardío, con futuros a U$S 191 y 176/TN para las posiciones abril y julio 2024, y la soja mayo 24 a U$S 342/TN.

Los mercados internacionales muestran precios para soja en sostenido crecimiento, lo que ofrece oportunidad de mejora al futuro actual, para seguir de cerca y gestionar coberturas de precios pisos a valores competitivos, con estrategias combinadas entre futuro y opciones a mayo 24.

En cuanto a maíz, en bajo nivel de precios internacionales, pero con oportunidad de mejora, según avance el clima adverso en Brasil y/o se acelere la demanda internacional de maíz, por mejores perspectivas de crecimiento económico global. Considerar entonces posibles subas que logren precios futuros más cercanos a U$S 200/TN, valores necesarios para lograr rentabilidad en planteos de campos alquilados, dados los elevados costos que enfrenta la implantación y comercialización este cereal. Considerar mejoras de precios para avanzar con coberturas flexibles a la suba para abril y julio 24.

El mercado internacional de trigo no tiene muchos condimentos alcistas, pero haber alcanzado precios mínimos, da oportunidad de compra en el mundo, lo que se traduce en subas de corto plazo, y ofrecería oportunidad de suba a nivel local. Por tanto, si bien los precios disponibles superan en U$S 10/TN al futuro diciembre 23, permitiendo capturar mejor valor para quienes ya disponen del cereal, las cotizaciones a diciembre podrían mejorar y permitir mejor resultado. Considerar costos y rendimientos proyectados tranquera adentro, para cubrir una proporción de la cosecha apenas surjan mejoras a los precios futuros actuales. La presión de trigo nuevo por avance de cosecha puede debilitar subas internacionales traducidas al plano local.

Conclusiones: Los costos productivos de la campaña 23/24 ya fueron asumidos por cada agro empresa, la inversión está bajo tierra o pronta a sembrarse, gran parte de estos costos fueron afrontados con refinanciaciones y créditos varios, que habrá que pagar a cosecha. Los mercados de granos ofrecen precios que, con perspectivas macroeconómicas menos inciertas que en los meses pre electorales, hay que analizar para avanzar sobre la gestión comercial agrícola. Si los precios internacionales toman las buenas perspectivas productivas de argentina a la baja, recortando los precios futuros actuales, el ingreso bruto proyectado más arriba irá en baja, y se diluirá la renta de cada agro empresa e ingresarán menores divisas al país, pero si la cosecha en Brasil falla, los condimentos alcistas son mayores y mejorará el resultado. Esto muestra cuán relevante es el uso de herramientas comerciales, que cubran pisos de precios con flexibilidad alcista, para alcanzar las buenas proyecciones que hoy se vislumbran hacia la 23/24.
El saldo de cosecha 22/23 seguirá achicándose las próximas semanas, ante un nuevo programa de incentivo exportador, que mejora los precios del disponible, por tanto, el aporte del sector agrícola al nuevo período presidencial, llegará a partir de marzo, con la nueva cosecha. Gestionar decisiones comerciales que protejan ingreso y renta es fundamental para las agro empresas y el país, a fin de retomar un camino de recuperación financiera y económica, luego de tres campañas con sequía. Una buena cosecha, precedida por una buena comercialización, agregará valor a los precios promedio nacionales de esta nueva y esperanzadora cosecha argentina, elevando el aporte de divisas al país para su desarrollo. 

Marianela De Emilio
Ing. Agr. Msc. Agronegocios

Te puede interesar