Rutas nacionales en estado crítico: vecinos y conductores usan el ingenio para evitar tragedias.

Ante la inacción oficial de las Rutas Nacionales 178 y 34 en Santa Fe ha llevado a ciudadanos a usar señalizaciones improvisadas y pintar pozos para prevenir accidentes,
Regionales05 de marzo de 2026Las Rosas DigitalLas Rosas Digital

Ruta nacional 178 collage

La grave situación que atraviesan las Rutas Nacionales 178 y 34 en la provincia de Santa Fe ha llevado a los ciudadanos a tomar medidas originales. Desde señalizaciones precarias con bidones hasta pintar los pozos con colores llamativos, los usuarios buscan evitar accidentes en corredores donde los vehículos se rompen a diario y el deterioro no da tregua.

El estado de dichas carreteras en el centro-oeste santafesino ha llegado a un punto de colapso, afectando gravemente tanto al tránsito liviano como al transporte pesado, vital para el traslado de la cosecha hacia los puertos. Ante la falta de respuestas definitivas y obras inconclusas por parte de Vialidad Nacional, los propios vecinos y transeúntes se han visto obligados a convertirse en improvisados agentes de seguridad vial para proteger sus vidas.

La Ruta 178: un paisaje "bombardeado"

El corredor de la Ruta Nacional 178 se ha transformado en una verdadera trampa para los conductores. En el tramo urbano de la ciudad de Las Rosas, las obras de reparación fueron interrumpidas hace meses sin explicación, dejando la traza con el asfalto removido y desniveles peligrosos, al punto que los automovilistas la describen como una "zona bombardeada". El periodista Pablo Amadei, quien documentó la situación midiendo los baches in situ, demostró que algunos pozos alcanzan los 94 centímetros de ancho y 12 centímetros de profundidad. "Es muy difícil de esquivar; o te tiras por la banquina o te tiras al carril contrario", advirtió, criticando que el Estado se limita a colocar carteles de "calzada deteriorada" en lugar de ejecutar los arreglos correspondientes.

Esta alarmante situación de peligro se extiende a lo largo de toda la ruta. En el tramo que conecta Las Rosas con Las Parejas, el deterioro se aceleró repentinamente, provocando que a diario numerosos conductores sufran la rotura de neumáticos y llantas al no poder maniobrar a tiempo. Asimismo, en el trayecto hacia Villa Eloísa, la gravedad del panorama llevó a usuarios anónimos a marcar al que bautizaron como el "papá de todos los pozos". Utilizando palos con cruces rojas y bidones de plástico con flechas, los vecinos crearon una señalización de emergencia para advertir sobre el hundimiento. Sin embargo, la efectividad de estos avisos, calificados como "lo atamo' con alambre", es limitada, ya que de noche o para quienes no conocen la ruta, el riesgo de sufrir siniestros viales se mantiene latente.

Pintar para visibilizar: la exitosa iniciativa en la Ruta 34

Frente a un escenario igual de desolador en la Ruta Nacional 34 (tramo Cañada Rosquín - San Vicente), Lucrecia Scaglia, una vecina de Cañada Rosquín, decidió tomar cartas en el asunto. Movilizada por la impotencia de presenciar frecuentes accidentes y roturas de vehículos, ella y su hija de 16 años comenzaron a pintar los baches más profundos los días domingo, cuando merma el tránsito, para hacerlos visibles a los conductores.

"La primera vez compré cuatro litros de pintura roja y nos fuimos con mi hija para hacer el trabajo", relató Lucrecia. Sorprendentemente, esta iniciativa ciudadana generó una reacción inmediata: a los 15 días, los pozos que habían pintado de rojo fueron tapados por personal no identificado. Lejos de detenerse, continuaron su labor marcando más baches con pintura blanca y amarilla, logrando que también fueran reparados consecutivamente. "Es un granito de arena en el mar, pero me sentí que hicimos algo bueno", expresó emocionada la vecina, quien además reclamó por el pésimo estado general de esta vía de doble mano a pesar de los recientes aumentos en las tarifas del peaje.

En un país de paradojas, donde por estas rutas destruidas circulan a diario millones de pesos sobre camiones agroexportadores, es el ingenio popular el que hoy está intentando salvar vidas y los vehículos de los ciudadanos ante la desidia estatal.

Fuentes: Portal Pellegrinense y Renacer Regional Multimedios (Periodista: Pablo Amadei)


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