Entrevista de La Capital al reconocido metereólogo Oscar Monjelat.

Nacionales 13 de mayo de 2018 Por
Por qué cree que no existe el calentamiento global. "El cambio climático es una excusa perfecta para los políticos y funcionarios mediocres".
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—¿Están de moda los meteorólogos?    —Somos humanos y por lo tanto no estamos fuera de las generalidades, hay algunos que se erigen en estrellas y desarrollan más show que información fehaciente. Y esto es fomentado mucho por los propios medios, que necesitan siempre espectacularidad. Además hay gente que ve a un especialista en televisión y considera que sea lo que sea que dice es palabra santa. De hecho, cuando estuve tantos años en Canal 5, en Rosario, me pasaba algo extraño: la gente se me acercaba en los bares, me preguntaba cosas, me paraba en la calle. La masividad produce ese tipo de cosas, es cierto, pero es bueno saber que existe un límite. Por mi parte siempre me interesó crear conciencia de prevención, y lo que sigo buscando (aunque no vivo de esto) es que la gente tenga información confiable; si hay desaciertos que se reconozcan y en lo posible rápidamente. Pero por ahí se genera confusión en los roles y un meteorólogo pasa a ser como un actor de moda.

—Hablando de confusiones: suele hablarse de clima en lugar de tiempo y usar como sinónimos meteorología y climatología...    —Los meteorólogos siempre hablamos de fenómenos meteorológicos. Para hablar de clima debemos haber pasado por una sucesión de estadíos meteorológicos. Cuando hablamos del tiempo nos referimos a lo que sucede hoy o lo que puede acontecer en unas pocas horas. Lo que sucedió en el tiempo pasado y las variaciones a través del tiempo cronológico siguen siendo potestad de los climatólogos. Otra cuestión que lleva a este error, y en esto los medios tienen mucho que ver, es que casi en todos lados dicen que van a dar datos del clima, no del tiempo.

—El calentamiento global es otro tema que permanentemente está en los medios...    — Hay mucha desinformación, en ocasiones generada políticamente y multiplicada por los medios masivos. El calentamiento global es una teoría. Al momento de pretender imponerla como verdad consensuada la convierten en una mentira. No soy partidario de escuchar una sola voz y por eso acepto que el planeta en su totalidad está cambiando, pero como lo hizo siempre. Es insostenible mantener un calentamiento cuando la Tierra se está enfriando. El Hemisferio Norte tiene inviernos cada vez más crudos, año tras año se rompen récords de bajas temperaturas... ¡los rusos se quejaron este último invierno por la intensidad de las nevadas! Pero bueno, es más fácil repetir que pensar. Hoy te dicen que se desprendió un témpano gigante de la Antártida y que fue por el calentamiento, cuando lo que sucedió es que está nevando mucho más en la alta meseta antártica, se formó hielo, se desplazó hacia el mar y se rompió. Si eso es calentamiento, no quiero pensar lo qué será un enfriamiento...

—Pero acá tuvimos el abril más caluroso en décadas...    —Eso dependiendo de qué estadísticas se leen. Uno de los problemas del Servicio Meteorológico Nacional es que se refieren a mediciones/registros de cortos períodos. Las últimas toman desde 1960 a 1990. En el mundo se intenta que las estadísticas sean lo más largas posibles pero las nuestras apenas hacen un muestreo de 30 años. Si tomás estadísticas más largas hubo abriles más cálidos en nuestra zona, por ejemplo, en Casilda, el 21 de abril de 1928 la temperatura máxima fue de 35º C. No es nada nuevo que abril pueda ser cálido. Sucede además que las grandes ciudades son islas de calor; el ambiente se comporta muy distinto a las zonas rurales. Las islas de calor no dejan descender las temperaturas. Cuando se pretende comparar datos a escala mundial, sucede lo mismo que por aquí, en nuestra zona. El Aeropuerto de Rosario, donde está la estación meteorológica oficial, estaba hace 40 años en una zona rural. Hoy hay de todo alrededor, no está aislado y eso hace que las temperaturas se eleven, pero no lo corrigieron nunca. Es cuestión de ver y no repetir por repetir lo que todos dicen. Este último invierno nevó hasta en el Sahara, pero supuestamente hace más calor. Yo no lo creo.

—¿Vamos a tener este año un invierno bravo como en Europa?    —No lo sabemos aún. Se estaba perfilando para eso pero hay un recupero de humedad muy alto. Veremos cómo termina mayo porque si siguen las lluvias copiosas vamos a entrar con otra reserva de humedad y obviamente los inviernos húmedos son más cálidos. Si hubiera un remanente de La Niña, que nos daría un ambiente más seco, entonces cambiarían las cosas y sería un invierno duro.

—El año pasado el invierno no fue tan intenso...    —Nos dijeron que fue el más cálido de los últimos años en la zona central y norte del país pero no nos dijeron que fue el más húmedo en décadas, gracias a la acción del fenómeno El Niño. No fue por el calentamiento global sino por la extrema humedad que teníamos en capas bajas y medias de la atmósfera. Al existir una especie de capa de humedad impide que durante las largas noches invernales la Tierra se enfríe, por lo que las temperaturas mínimas lógicamente no serán tan bajas.

—Uno observa fenómenos curiosos: tormentas muy fuertes, vientos extremos. ¿Eso no es por el cambio climático?    —Es la misma historia de lo que venía diciendo del calentamiento. Estamos viendo cosas en el tiempo meteorológico que llaman la atención, pero eso no significa que hay un cambio climático. Para determinar que hay un cambio climático deberíamos poder leer hacia el futuro. Podemos estudiar el clima hacia atrás pero no hacia adelante. ¿Hablamos de cambio climático? Entonces hablamos de algo que ocurrió hacia atrás. No podemos decir que cambió de acá en adelante y menos para siempre. Personalmente me alegra que nuestro planeta cambie, eso es señal de vida, buena vida...

—Insisto: los inviernos no son tan duros como hace 30 o 40 años...    —A ver, tomemos nuestra zona. Esos mayo de cuando uno era chico... Las personas que recuerdan el locro del Día del Trabajador, o que iban caminando a la escuela y veían la escarcha al costado del camino, hoy dicen que ya no existe más. Pero ahora la gente ya no vive tanto en las zonas rurales. Antes, para ir a la escuela pasabas por descampados, o para ir al trabajo caminabas por donde no había edificios. Si te vas a zonas rurales, acá nomás en la región, vas a ver que los inviernos no son tan cálidos. Como hay mucha más gente que vive en zonas urbanas, que mantienen más el calor, la mayoría de las personas cree que eso que les sucede a ellos es lo que le pasa al clima. En todo caso, puede ser que haya inviernos un poco más atenuados pero los motivos pueden ser varios. El sistema de labranza que se adoptó puede tener mucho que ver. Nosotros arrasamos todas las tierras de los alrededores para sembrar soja; no hay árboles, no hay verde, no hay naturaleza, esto tiende a elevar las temperaturas. Eso tiene influencia. Sé que puede sonar duro, pero el cambio climático es una excusa perfecta para los políticos y funcionarios mediocres. Cuando ocurrió lo de La Plata, las inundaciones que causaron un desastre, dijeron que era por culpa del cambio climático y que entonces nadie lo podía prever. ¡Que era un evento histórico, algo nunca visto! Lo que no vieron fue la torpeza de los desarrolladores inmobiliarios que taparon todos los canales de desagüe, sin ningún control. Si el agua no se escurre se acumula y entonces te inunda. No es difícil de entender...pero es más fácil culpar al supuesto cambio en el clima antes que asumir responsabilidades.

—¿Hay una grieta entre los meteorólogos que opinan como usted y los que sostienen todo lo contrario?    —Existen estas discusiones. Hay muchos que por ser “meteorológicamente correctos” adhieren a la teoría del calentamiento, para no entrar en controversias o simplemente no investigar, porque el discurso dominante dice eso. Se sigue mucho el discurso oficial. Yo insisto en que el planeta se está enfriando y está demostrando, una vez más, que siempre está cambiando. Antes de un período de glaciación se ha comprobado que surge un período cálido, ese período cálido ya se terminó. Hace como 12 años que se terminó. Hay meteorólogos, climatólogos, biólogos que se tomaron el trabajo de investigar, comparar, de evaluar y mostrar sus conclusiones pero fueron lastimosamente ignorados porque no responden al discurso oficial que surgió del Panel Intergubernamental del Cambio Climático.


Oscar Monjelat. La fascinación por la meteorología se despertó en él durante sus primeros años de vida, que transcurrieron en una zona rural de Puerto San Martín, cerca de Timbúes. Su padre y sus abuelos también habían sido personas de campo, atentos a los vaivenes de la naturaleza, necesitados de conocer todo lo posible sobre el comportamiento del tiempo.

La educación secundaria que inició en un colegio del sur de Santa Fe culminó en el Centro de Instrucción Profesional de Aeronáutica en Ezeiza. Siempre sostuvo, con total convicción, que quería seguir un camino en la meteorología.

En 1978 egresó con su primer título: observador meteorológico nacional. Después continuó la especialización y así se convirtió en auxiliar de pronóstico, instructor de meteorología y finalmente meteorólogo aeronáutico, dejando la Fuerza Aérea en 1991.

Es un reconocido profesional de Rosario y su zona. Durante años trabajó en televisión (en canal 5, junto a la periodista Susana Rueda), antes había creado el único Centro Meteorológico Radial, que funcionó en LT2 cuando estaba en Dorrego 1030. Suele ser consultado por periódicos, radios o programas de TV para intentar conocer algo más sobre un tema que desvela a muchas personas: qué va a pasar con el tiempo en las próximas horas, o los próximos días. Además coordina un grupo de observadores de tormentas severas (OTS) llamado Cazatormentas del Sur que tiene una activa participación en Facebook.

Enlaces relacionados: Caza Tormentas del Sur http://www.cazatormentasdelsur.com.ar/
Facebook: https://www.facebook.com/groups/bitacorameteorologica/

Entrevista completa: https://www.lacapital.com.ar/mas/oscar-monjelat-el-cazatormentas-n1605707.html

Fuente: La Capital (Rosario) / Edición: Las Rosas Digital

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