Bouquet: robo en la cooperativa

Policiales 30 de mayo de 2009 Por
El miércoles la cooperativa trabajó de 15 a 19, como es de estilo. El último empleado en retirarse activo el sistema de alarmas (que fue calificado co...

El miércoles la cooperativa trabajó de 15 a 19, como es de estilo. El último empleado en retirarse activo el sistema de alarmas (que fue calificado como "obsoleto" por una fuente allegada a la investigación), cerró la puerta y se fue para su casa. Cuando a las 6 de la mañana del jueves la señora que realiza la limpieza del local llegó a trabajar y abrió la puerta del edificio, se topó con la silueta de un hombre que subió raudo por una escalera. "¿Quién es?", le preguntó la mujer y ante el silencio se dio cuenta de que no era persona conocida. Miró el panel de la alarma, notó que estaba sin energía y temerosa, cerró la puerta y se fue a su casa. Desde ahí llamó a la comisaría, que está a unos pocos metros del lugar.
 "Como en el pueblo no hay hotel, en la cooperativa hay un dormitorio y la señora de la limpieza pensó que se trataba de un empleado que se había quedado a dormir", indicó un vocero de la institución en la que trabajan diariamente ocho empleados administrativos.

Paso a paso.
El o los ladrones forzaron la apertura de una ventana corrediza de la planta alta a la que sólo le rajaron el vidrio, e ingresaron a una cocina. Luego bajaron la escalera y se movieron como quien conoce la geografía del lugar. Se concentraron sobre dos sectores. Uno más espacioso, donde estaba una vieja caja fuerte que se abre con dos llaves. Y la oficina donde se realiza el movimiento de dinero. En esta última revolvieron todo, tal vez buscando efectivo, ya que dejaron todo los cheques. En tanto, sobre la caja fuerte trabajaron con tiempo y tranquilidad. Según comentaron allegados a la cooperativa, desarmaron prolijamente con destornillador las cerraduras y dee ahí se llevaron poco más de 21 mil pesos en efectivo y unos 550 dólares.

El ladrón avistado por la señora de la limpieza quizás haya sido un hombre solitario o el rezagado del grupo. Lo cierto es que fue advertido cuando subió por la escalera y huyó por la misma ventana por la que ingresó. Según pudo saberse, desde esa ventana se puede acceder al techo de un supermercado y, como las terrazas están conectadas, correr hacia cualquiera de los puntos cardinales. La cooperativa está a tres cuadras del camino que separa el pueblo de la ruta 65, por la cual se puede tomar hacia Villa María (a unos 130 kilómetros) o Las Rosas (a 40 kilómetros). Hacia dónde fueron los ladrones, aún prófugos, nadie lo sabe.


Fuente: La Capital

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