Presupuesto Participativo: nace un nuevo derecho

Opinión 14 de septiembre de 2016 Por
Espacio de Opinión, por César Negri. Respecto a la ordenanza aprobada el pasado lunes 12 de septiembre por el Concejo Municipal.
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En octubre de 2012 y desde estas mismas líneas se resumía con un “Legislar contra el pueblo” cuando el concejo deliberante rechazaba el proyecto de Presupuesto Participativo. Cuatro años después es el mismo cuerpo, pero distinto, quien le brinda a la población rosense un nuevo derecho para decidir sin intermediarios qué obra pública se realizará en cada barrio. En el mientras tanto se esfumaron oportunidades que bien podrían haber servido para que los vecinos, y también ciertos dirigentes políticos, venzan miedos, dudas y hasta cambien críticas por elogios o, como mínimo, se acostumbren a convivir con una herramienta democrática y transparente. 

Innumerable cantidad de ejemplos podrían citarse donde gobernantes de turno ejecutan obras siguiendo sus instintos, caprichos y reclamos ruidosos de ciudadanos que solicitan mejoras sobre mejoras cuando hay otros que no obtuvieron ni las primeras. Es el caso de la pavimentación de calles; históricamente las mayores demandas provinieron de quienes ya lo tienen. Políticamente redituable es avanzar en ello; prioritario y más importante es llegar con cloacas a familias que viven entre pozos ciegos, agua potable a quienes deben comprarla a precio oro, o con gas natural para reemplazar calefacciones con troncos, querosene y combustibles más peligrosos que la comodidad de una perilla. 

Del Presupuesto Participativo comenzó a hablarse en Las Rosas cuando el exedil Pablo Cointry lo propusiera en 2009. Fue Mario Ramos quien años después retomó el proyecto y forzara una votación sabiendo que no contaba con los votos necesarios porque una vez más los intereses políticos preferían cajonearlo que decidir por sí o por no. Ahora fue el turno de los también socialistas Salvucci y Marentes que con algunas modificaciones lograron el acompañamiento de cinco de los seis colegas, incorporando los recursos económicos desde donde se materializarán los proyectos. 

Promulgada la ordenanza comenzaremos a familiarizarnos con términos hasta ahora desacostumbrados como consejeros y asambleas barriales. Incluso viviremos algo trascendental, obras públicas votadas por vecinos, permitiendo que ellos no solo se expresen cada cuatro años sobre los destinos de sus barrios. 

Se viven tiempos donde, desde nuestro presidente hasta funcionarios y referentes de su espacio, intentan convencernos de que los destinos del país deben ser decididos por enamorados de la meritocracia o por personas exitosas de la actividad privada, sin alejarse de los mecanismos que allí se aplican. Una hermosa respuesta política es que en un consejo participativo la opinión de un profesional universitario valga lo mismo que la de mi abuela que apenas terminó sexto grado (si es que llega porque tiene 91 octubres). 

En la historia argentina cada nuevo derecho ganado por la sociedad comenzó siendo reclamo de unos pocos y con los años beneficio de muchos. El 12 de septiembre de 2016 representantes políticos del Frente para la Victoria, vecinalismo, socialismo y partido justicialista se pusieron de acuerdo en brindar un nuevo sistema de participación popular. Estará en los rosenses hacerla propia. 

César Negri – @cesarnegri18

"Habla pueblo habla, se lo pedía en los 70, se sigue necesitando en el 2016":

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