Desde Paraguay, relato de un encuentro con Martha y Dante Cavaglia

Otras 10/08/2015
En la tarde del domingo, César Negri -colaborador de este portal- nos hizo llegar un enlace al facebook de una fotógrafa de Asunción (Paraguay) don...
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En la tarde del domingo, César Negri -colaborador de este portal- nos hizo llegar un enlace al facebook de una fotógrafa de Asunción (Paraguay) donde ésta relata el encuentro, en esa ciudad, con dos rosenses que hacen del viajar casi una rutina: Martha y Dante Cavaglia.
A continuación se transcribe su escrito: "Ayer, en la Costanera, me encontré con una pareja de abuelos que recorrieron gran parte de los países de Latinoamérica y Europa.
Una Combi con un colchón, galones de agua, libros, mapas, un poco de ropa, el sueldo de sus jubilaciones y ganas de seguir marcando momentos, es lo necesario para emprender sus viajes.
No me dio tiempo de grabar la conversación porque me colgué mirando el interior de la Combi, el rostro de la señora y escuchando las cosas que me iban diciendo, así que voy a contarles lo que me acuerde.


La señora se llama Martha Pons, tiene 78 años y está casada con Dante Cavaglia, quien es el encargado de conducir el vehículo. Son de Argentina, Santa Fe. Ellos llevan 53 años de casados, y desde el momento en que unieron sus vidas, se pasan viajando.
Tienen 3 hijos, pero eso no fue impedimento para viajar. A pesar de que no tenían mucho tiempo por el trabajo y sus hijos iban a la escuela, viajaban en vacaciones. Acoplaban un remolque al vehículo, cargaban lo necesario para 5 personas y se aventuraban. Desde que sus hijos se volvieron mayores, necesitan nada más que la Combi.


"El viaje más loco" -así lo expresaba Martha- que hicieron, fue hace 3 años. Cruzaron Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina, en un lapso de 14 meses. Quiere decir que a los 75 años, Martha y su marido se atrevieron a tan largo viaje, sin considerar todas las limitaciones que uno pueda tener a esa edad. Me quedé asombradísima. Probablemente el estilo de vida que adoptaron mantuvo sus cuerpos al igual que sus almas: sanos, enérgicos y predispuestos a todo, hasta que la vida les diga basta.
Hablaron de sus viajes por Portugal, España y Grecia (el vestido que lleva puesto es de ahí). A diferencia de los viajes hechos en la casa-furgoneta por América del Sur, en Europa alquilaban autos para movilizarse, dormían en hostales de bajo costo y comían, como siempre, lo que compraban del supermercado.


La cara de felicidad que expresaba Martha me trasmitía tanta energía y esperanza, tantas ganas de emprender sin miedo esos viajes que uno siempre se propone y que nunca se concretan por querer acumular cosas o porque uno espera "el momento adecuado", dejándolos para después. Creo que esto se aplica no solo en viajes, sino en una lista de sueños pendientes que esperan por una oportunidad de parte nuestra.


El estado de confort va apagando las ganas de VIVIR, en toda la extensión de la palabra, mecanizando la mayoría de nuestras acciones. Una vida nomás tenemos y no somos conscientes de ello.
Este es un gran ejemplo de que la vida se trata de los sentimientos que se generan al realizar lo que más nos gusta hacer, no de coleccionar cosas. Capaz uno ni se acuerde de los detalles de un momento feliz, pero sí de la sensación que te causó."


Enlace: https://www.facebook.com/rut.ortizmontenegro/posts/10200673035464546?pnref=story

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